viernes, 5 de junio de 2020

Sin censura

No le temo a mostrar mi cuerpo, que ha estado eternamente censurado por la cuestión ética. No le temo amar de la manera que lo hago, porque siento que la pasión, el deseo son bases importantes para encontrar nuestra propia sanación. Maldito el que me señalo, el que me crucificó, el que me juzgó y se convirtió en verdugo;oprimiendo mis gemidos y mi libertad. (Jamás vio en la humedad de mi cuerpo el elixir de vida)

3 comentarios:

  1. Sabes los que juzgan son los que más sufren por ello...
    Por eso juzgan, es difícil comprenderlo, pero se ve si los conoces un poco.

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  2. El miedo siempre es lo que interfiere en el juicio; lo desconocido en ocasiones suele hacernos actuar bajo señalamientos.

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