miércoles, 29 de abril de 2020
Confesión de confinamiento
Sali un 19 de marzo de aquel lugar, con las manos en el alma y el corazón en la boca. Los sueños que tuve en el invierno de nuestra vida se fueron apagando con el ocaso de una última caricia. La llama del alma llamó el canto de las estrellas, los roces de la piel humeda y los labios sobre puestos en la parte trasera del cuello, todas la reuniones corporales en la danza del amor.
Caballero de colores, mis manos sueñan aun con la última caricia que le ofrecí, con la última sensación de llevarlo dentro de mi y con el juego que le sugería mi boca a su lengua. ¿Ahora? Somos menos que enemigos, somos menos que conocidos; solo somos dos seres humanos jugando en contra de nuestras creencias, en contra de nuestros sentimientos. Usted sabe que mi deseo y mi fuego están junto a su calor, en el lado izquierdo de su cama. Extraño su voz en mi pecho, extraño cuando me decía que todo era un sueño... Espero volver a sentirlo en mi silencio, para no volver a despertar y ser feliz con su recuerdo, por la eternidad.
Eres mi dios y mi héroe, sálvame de este sufrimiento, ven a mi para darle sanidad a mi espíritu. "Quien no te sabe valorar, no sabe para que existen los ríos"
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Me encantó muy lindo😘
ResponderEliminarel sentimiento y el carisma del mensaje es un aliento en todo este aislamiento para de nuevo encontrarnos y expresar lo que manteneos dentro de nosotros
ResponderEliminarOwww..., Recuerdos que nos mantienen cuerdos, me encantó ♥️
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